sábado, 26 de enero de 2013

El Secreto de La kangreburger


Iba yo un día caminando por la vereda del sol cuando de repente me encontré por mera casualidad a Stephen Hillenburg, el creador de la serie Bob Esponja. El mismo se veía muy afligido y consternado. Me acerqué a él y le dí la mano felicitándolo por haber creado a Bob (me confieso un simpatizante de tal serie) pero cuando me miró, no pude dejar de notar que algo lo tenía muy preocupado.
Entonces le pregunté si había algo mal y me contestó que se encontraba completamente arrepentido de haber creado a Bob Esponja. "¿Cómo es eso?" le pregunté. "Tu programa lleva día a día alegría y felicidad a muchos niños alrededor del mundo. Tu personaje es una inspiración de buena fe, amistad, bondad, valentía y emoción para muchas nuevas generaciones. ¿Cómo puedes estar arrepentido de haber creado un ícono tan benéfico para muchas personas?"
Y me respondió: "Es que no sabes, tú no sabes el mal que he desatado en el mundo". "¿De qué mal me estas hablando? le repliqué.
"Es muy oscuro, muy oscuro, pero tengo que sacármelo del pecho. No puedo continuar así." Cada una de sus palabras parecía desgarrar su atormentado espíritu, así que me ofrecí a escuchar su historia.
Y lo siguiente fue lo que me contó:

"Todo comenzó cuando en la cadena Nickelodeon me exigieron nuevas historias para Bob Esponja, así que yo no tuve ningún problema en escribir nuevos capítulos. Pero me dijeron que sólo requerían un nuevo episodio que fuera un especial y que el mismo no se transmitiría por Nickelodeon, sino que sería emitido en un nuevo ciclo de animación para adultos por la cadena I-Sat. Tal noticia me extrañó mucho porque yo nunca he hecho animación para adultos y me preocupaba el tipo de contenido que me exigirían. -Nada muy rebuscado- me dijeron- Sólo queremos que reveles el secreto de las kangre-burguers."

"Al principio creí que no podría haber mayores complicaciones, pero a medida que pasaba el tiempo cada una de mis ideas para revelar el secreto eran rechazadas, una tras otra, y el tiempo se iba agotando. La noche previa al estreno del ciclo yo estaba muy nervioso, ya que mi reputación estaba en juego. De las cadenas Nickelodeon e I-Sat me estaban presionando demasiado al punto de llegar a amenazar mi vida porque la programación ya había sido publicitada con la promesa de un nuevo y único capítulo nunca antes visto de Bob Esponja."

"Así que cerca de la medianoche salí a la calle a fumar un cigarrillo y despejar mi mente. Estaba todo muy tranquilo, casi como si no hubiera nadie alrededor. De a poco el silencio nocturno se volvía cada vez más estremecedor. Empezaba a sentir como las palpitaciones de mi corazón se aceleraban, como el sudor empezaba a recorrer mi rostro. Comencé a temblar sin sentido, los escalofríos se apoderaban de mi cuerpo, eran incontrolables. Sentí frío, entré en pánico, no dejaba de temblar. La visión se me estaba complicando y empezaba a ver todo borroso. Los oídos se me taparon, como cuando a uno le sube la presión mucho y muy rápido. Mis piernas ya no eran capaces de sostenerme, la garganta se me hizo un nudo y el estómago se me cerró por completo, y un segundo antes de desmayarme sentí una tétrica voz como de ultratumba que me decía: "Debes sacrificarlo, sólo su sangre podrá liberarte"

"Cuando desperté me encontraba en mi habitación y a mi alrededor estaban los ejecutivos de las cadenas Nickelodeon e I-sat. Todos tenían caras muy felices y lucían particularmente satisfechos. Mi asistente se me acercó y me felicitó gratamente. Yo no lograba entender lo que había sucedido. Enseguida todos los ejecutivos empezaron a felicitarme y a decirme que nunca en sus vidas habían visto tal pieza maestra de la animación, que mi capítulo especial revolucionaría el mundo de las caricaturas y que estaban dispuestos a contratarme de por vida si yo me comprometía a seguir con tal nivel de creación artística. Yo me encontraba completamente consternado. No podía recordar nada de la noche anterior."

-Quiero ver el capítulo- dije con tono de exigencia
-Como Ud. desee- respondió mi asistente -Pero no le veo el sentido, ya que ha sido Ud. el creador.
-¡Quiero verlo!- ya no podía contenerme. Necesitaba saber de qué se trataba.

"Lo que ví no quiero volver a verlo ni contarlo nunca más. Es uno de los peores, si no el peor error de mi vida. El capítulo comenzaba normalmente, con Bob llendo a su trabajo, cantando alegremente y planeando lo que iba a hacer en ese día. Pero cuando llegaba al Crustáceo Cascarudo lo encontraba completamente en ruinas y cerca de los restos se encontraba Sr. Cangrejo con todo su cuerpo quemado y mutilado. Bob le preguntaba que había sucedido y Sr. Cangrejo sólo maldecía en un tono muy grosero para su personaje. Entonces aparecía Plancton con una expresión horrible en su rostro.
-¡TÚ!- gritó Plancton- ¡Maldito cangrejo de los infiernos, desgraciado, monstruo! ¡¿Cómo has podido perpetrar tal abominación?!
-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Bob.
-Bob Esponja, yo puedo explicartelo- murmuró Sr. Cangrejo
-¡¿Qué has de explicarle?!- reclamó Plancton- ¿Que has abusado de la inocencia de la criatura más inofensiva de todo Fondo de Biquini?! ¡Eso no tiene explicación! ¡Tú eres un monstruo!
-¿Qué quieres decir, Plancton?- reclamó Bob
-¡Oh, Dios!- replicaba Plancton- En todos mis años de fechorías jamás pude imaginarme algo así. Ni en mis peores planes pude ser tan cruel como tu jefe, el Sr. Cangrejo.
-No entiendo, ¿Qué es lo que pasa?- Bob ya estaba con lágrimas en los ojos. Sr. Cangrejo se encontraba tirado, gimiendo, casi sin respirar. Entonces Plancton comenzó a decir.
-Bob, tienes que saberlo, tu mereces saber la verdad de todo, no puedes continuar tu vida viviendo una mentira.

Anoche en uno de mis tantos intentos por robar una kangre-burguer, logré escabullirme en el Crustáceo cascarudo. ( Debo decir que en este momento Plancton empieza a recordar la noche anterior y se vislumbra lo que cuenta a continuación) Y lo que ví me llenó de rabia. El Sr. Cangrejo te tenía a tí, Bob Esponja Pantalones Cuadrados, atado en una mesa de laboratorio como si estuviera haciendo experimentos contigo. En un momento tomó una jeringa de enorme tamaño y la introdujo en uno de tus pequeños brazos y extrajo un extraño líquido amarillo, que sólo puedo pensar, era tu sangre. Luego de esto y entre macabras risas, inyectaba este líquido en cada kangre-burguer. Y así una y otra vez extraía tu sangre y las inyectaba a las hamburguesas, mientras que decía "Tú, mi amarillo y esponjoso amigo, eres la fuente de toda mi riqueza. Gracias a tí mis kangre-burguer son tan exitosas". Totalmente indignado con esa imagen me abalancé sobre Sr. Cangrejo y lo golpeé sin cesar, desenfrenadamente hasta que ya no pude más. Luego de eso te desaté a tí Bob, y te puse a salvo, lejos del Crustáceo Cascarudo, ya que planeaba incendiarlo con Sr. Cangrejo dentro. Y lo hice. Y tú, Bob Esponja, ya no sufrirás más las atrocidades de este monstruo.

En ese momento Bob ya no se contenía en sí, se tomaba la cabeza golpeandosela contra el suelo y rompiendo en llanto. Dio un grito que estremeció a todos y tomo a Sr. Cangrejo y comenzó a golpearlo y patearlo en imágenes muy crudas, llenas de sangre y completamente violentas. En un momento Bob desiste de tal golpiza, dándose cuenta que era inútil seguir ya que Sr. Cangrejo ya no seguía con vida. Plancton solo contemplaba la escena con una mirada de desolación. Bob dio otro grito tan cruel como el primero y dijó:
-No puedo vivir con esto.

"Y Bob comenzó a desinflarse de una manera tan agónica que solo me recordaba mis peores pesadillas. Luego de esto comenzó a sonar la música de cierre del capítulo y aparecieron los créditos. A lo último en la parte que dice Creador apareció mi nombre con rodeado de estrellas. Los ejecutivos de las cadenas comenzaron a aplaudir macabramente y a vitorear el episodio. Salí corriendo hacia la calle sin poder contener la desesperación. Llegué a un callejón y comencé a vomitar sin parar. Ya sin aliento me senté en la vereda, tratando de averiguar y recordar cómo había escrito ese episodio."

En ese momento Stephen Hillenburg comenzó a llorar desconsoladamente. Me alejé de él y volví a mi casa, deseando que todo hubiese sido un mal sueño. Jamás conté esto a nadie y jamás me atreví a mirar ese episodio, que según algunos rumores, emiten cada tanto en las madrugadas de la programación de Nickelodeon.

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