viernes, 25 de enero de 2013

Demonios según la tradición Cristiano/Judia


Aunque esto no es una Creepypasta, este es un tema sumamente importante e interesante.

Demonología

¿Sabías que al estudio sistemático de los demonios se le conoce como demonología?
La demonología es una rama de la teología que se encarga del estudio, explicación e interpretación de los seres que no son humanos ni Dios. Cuando se dice que es un estudio “sistemático” se entiende que se encarga de todo tipo de seres, tanto aquellos seres buenos que no tienen un círculo de fieles o seres malignos de cualquier tipo.

Demonología zoroástrica: para el zoroastrismo se habla de Angra Mainyu, el dios de la oscuridad y eterno destructor de todo lo bueno, se encuentra en lucha permanente con Spenta Mainyu, la fuerza del bien.

Demonología judía: el judaísmo nunca ha reconocido oficialmente alguna doctrina o estudio especializado en demonios; aunque es muy posible que algunos de los conceptos de la demonología fueran heredados por el zoroastrismo. El Talmud, por su parte, nos menciona que existen 7,405,926 demonios divididos en 72 compañías.

Demonología cristiana: se puede afirmar que la demonología cristiana es un estudio complejo de los demonios tomados de la demonología judía y del Antiguo Testamento; de esta manera, el cristianismo reconoce en los demonios a los ángeles caídos , y, por tanto, la demonología es una rama de la angelología, es decir, el estudio sistemático de los ángeles.

Demonología islámica: para el Islam, Iblis (Satanás en el cristianismo) no era en principio un ángel, sino un Jinn (un ser creado a partir del fuego) que, al igual que los humanos, fue dotado de libre albedrío; por lo tanto no se consideraba totalmente bueno o malo. Sin embargo, al rehusarse a arrodillarse ante Dios fue maldecido.

Demonología en el Budismo e Hinduísmo: algunas ramas del budismo aceptan la existencia de los infiernos donde los demonios, encabezados por Mara, atormentan a los pecadores y los incitan a pecar. El hinduísmo, por su parte, nos habla de algunos combates entres sus dioses y los adversarios, como es el caso del combate entre Indra y su contraparte Vritra. 



Astaroth

También conocido como Ashtaroth, Astarot y Asteroth, según la demonología es el Príncipe del Infierno o el Gran Duque del Infierno. Astaroth pertenece a la primera jerarquía demoníaca junto con Lucifer y Belcebú; preside a más de 40 legiones y es el tesorero del infierno; se encarga de seducir a través de la pereza y la vanidad, y sus engaños se hacen más fuertes durante el mes de agosto. A Astartoth lo acompañan 4 demonios ayudantes: Aamon, Pruslas, Barbatos y Rashaverak. Se le representa generalmente como un hombre desnudo con alas y garras de dragón, además un segundo par de alas con plumas, cabalga sobre un perro y sostiene en una mano una serpiente. 

Azazel

No se sabe con certeza, pero posiblemente su nombre signifique “cabra del emisario” o “chivo expiatorio.” En la Biblia sólo encontramos una referencia a este demonio en Levítico 16:8-10 y 16:8-26; sin embargo, en el apócrifo Libro de Enoch Azazel era uno de los 200 Grigori, término utilizado en este libro para designar al grupo de ángeles caídos que cuando bajaron a la tierra fornicaron con mujeres y crearon a los gigantes conocidos como Nephilim. Azael es un demonio importante porque fue quien enseñó a los hombres a elaborar armas para la guerra y a las mujeres a elaborar cosméticos. Con esto creó provocó tanta inquietud a la humanidad que Dios decidió destruir la Tierra entera con un diluvio del que sólo se salvarían Noé, siete parejas de cada especie de animales “limpios” y una pareja de las especies de animales “sucios.”

Belcebú

En la ciudad antigua de Ekron Belcebú era un dios de los ejércitos al que se rendía culto en la antigua ciudad de Ekron, más tarde fue adoptado por la tradición cristiana como una deidad de los ejércitos. Su nombre puede significar “Señor de Zebub” refiriéndose a un lugar desconocido llamado Zebub, o bien “Señor de las Moscas” pues en hebreo zebub quiere decir mosca y es muy probable que los hebreos denigraran de esta manera a los que seguían dioses diferentes a los suyos. Por su parte, para la demonología cristiana Belcebú puede ser un nombre alterno de Satanás o el Diablo, también puede representar un demonio menor; pero a menudo se le identifica dentro de la más alta jerarquía de demonios o ángeles caídos, junto a Lucifer y Astaroth. En las sagradas escrituras es posible encontrar referencias a este demonio en Marcos 3.22, Mateo 10.25 y 12.24.27, y Lucas 11.15.18-19.

Belial

Conocido también como Matanbuchus, Mechembuchus o Meterbuchos en escrituras antiguas, Belial proviene del hebreo beli-yá que quiere decir “inútil”. Para las escrituras apócrifas judías Belial era un ser maligno que guiaría a los Hijos de la Oscuridad en las 7 batallas que pondrían fin al mundo; para la demonología cristiana fue un demonio. Belial es también un Príncipe del Infierno que comanda 80 legiones de demonios, creado después de Lucifer y responsable de inducir todo tipo de pecado, especialmente los relacionados con el sexo y la lujuria; controla los elementos terrestres y reina sobre los Demonios de la Tierra. Se le conoce también como el “Señor de la Arrogancia” o “Señor de Orgullo” y se le representa como como un caballero distinguido de aspecto agradable. 

Mefistófeles



Mefistófeles o Mefisto, es uno de los demonios príncipes que trabaja bajo las órdenes de Satanás para capturar almas en el infierno. Cabe aclarar que este demonio nunca es mencionado en el Biblia, a pesar de ello algunos escritos apócrifos dicen que fue el segundo demonio que se unió a Lucifer durante la rebelión contra Dios y también el segundo en caer durante la batalla. Su nombre también se asocia con la historia de Fausto, que vendió su alma a Mefistófeles a cambio de sabiduría; de un posible origen griego, Mefistófeles se compone de la partícula negativa μη, φς = luz y φιλής=el que ama, por lo que Mefistófeles se refiere a “el que no ama la luz.” Se le representa como un personaje de elegancia y ropas de noble, es extremadamente racional y lo utiliza a su favor para engañar las mentes de los pecadores. 


Samael
Conocido también como Ariael, para los judíos Samael era el jefe de Satanás y considerado también como el Ángel de la Muerte, jefe del quinto cielo pero residente en el séptimo cielo. Su nombre es una combinación de palabras que significan “el Veneno de Dios.”

Entre otros demonios, encontramos que el Libro de Enoch menciona un total de 200 ángeles caídos convertidos más tarde en demonios; sin embargo, sólo nombra a los más importantes, entre ellos: Samyaza, Urakabarameel, Akibeel, Tamiel, Ramuel, Danel, Azkeel, Saraknyal, Asael, Armers, Batraal, Anane, Zavebe, Samsaveel, Ertael, Turel, Yomyael, Azazyel o Azazel de quien ya hablamos. 

Por ultimo cabe mencionar a Satanas

Del latín Heylel que quiere decir “portador de luz”, Lucifer era para la mitología romana el dios equivalente al dios griego Eósfero (Έωσφόρος) o “portador de la Aurora.” En un principio este dios no tenía relación alguna con el Lucifer de los judíos y los cristianos; sin embargo, fue gracias a San Jerónimo durante la traducción al latín vulgar de la Biblia (mejor conocida como Vulgata), que utilizó la palabra Lucifer o Lucero para referirse a un rey no creyente en Dios; de esta manera la Iglesia Católica comenzó a identificarlo como el ángel que se rebeló contra los designios de Dios.

Por lo regular se utiliza indistintamente el nombre Satanás procedente del arameo שטנא shatán que significa “adversario” o “enemigo” para referirse también a Lucifer; para la tradición hebrea ha-shatán era un espía de Dios en la tierra. En todo caso, para los cristianos Lucifer y Satanás son el mismo ser, sólo que utilizan Lucifer para referirse al querubín protector, al ángel más bello y favorito de dios antes de que se rebelara contra éste y se refieren a Satanás como el ángel caído después de haber sido expulsado. En el Apocalipsis se relata la lucha de Satanás contra el ejército de Dios comandado por el Arcángel Miguel y aquí Satanás es además descrito como un dragón rojo de siete cabezas y diez cuernos.

Sin embargo, cabe aclarar que para los judíos Lucifer y Satanás son dos seres distintos, a Satanás lo identifican como un ángel de la corte celestial cuya función era aconsejar a Dios.

A partir de estos relatos, Satanás o el Diablo ha sido relacionado con todo lo malvado y dañino en esta tierra, representa la oscuridad y es responsable por el dolor y la miseria humana. Su principal tarea a partir del momento de su expulsión del reino de Dios ha sido la de tentar a la gente para hacerla caer en pecado; sin embargo, contrario a lo que se piensa, Satanás no habita en el infierno pues aún no ha llegado el juicio final en el cual será castigado, él tiene libre acceso a la tierra y está entre los humanos causando daño en todo momento.


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